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Episodio de podcast

De vender dulces a fundar Dale Like: la historia de Nacho Fox

Por Felipe Godoy
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Nacho Fox pasó de DJ a contador, de vender dulces puerta a puerta a facturar 100 millones al año, y de perderlo todo por no saber negociar a fundar una agencia de marketing. El capítulo 50 de Con Todas Las De La Ley, sin filtro.

Cómo empezó todo

Nacho Fox no viene del mundo del emprendimiento. Viene de la noche: fue DJ, tocó para 20.000 personas en Valparaíso, firmó contratos con marcas siendo muy chico. Pero cuando conoció a su esposa y proyectó una familia, entendió que el mundo de la noche no escalaba. "El papá no puede estar el viernes a las 2 de la mañana arriba de un escenario", dice. Así que colgó los audífonos y se puso corbata: estudió contabilidad y entró a trabajar como ayudante en una inmobiliaria.

El cambio fue brutal. De animar multitudes pasó a lustrar zapatos y repartir cheques protestados. "Te tenís que comer el ego", reconoce. Pero ahí, trabajando cerca del dueño de la empresa, algo hizo clic. Empezó a rozarse con emprendedores de verdad —no los de redes sociales— y descubrió que existía otra forma de vivir.

El negocio de los dulces

Con su esposa, Nacho empezó a probar cosas. Joyas, relojes importados, mercadería variada. Hasta que un día se cruzaron con una tienda de dulces chilenos. Compraron, probaron vender en el condominio, y la gente enganchó. Arrancaron con 300 lucas de venta al mes.

Sin saber nada de marketing digital —"era ver al gringo pinchar ahí y yo pinchaba ahí"— armaron una página en WooCommerce, contrataron Flow como pasarela de pago y empezaron a correr anuncios en Meta. "Le metía 10 lucas y vendía 180. Después le metía 20 y vendía el doble". En poco tiempo estaban facturando 100 millones de pesos al año en dulces.

Pero había un problema: dependían de un solo proveedor. "Le comprábamos toda la producción completa. Todo lo que era capaz de producir, lo comprábamos". Y cuando el proveedor se quedaba sin stock —porque se le acababa el plástico para los envoltorios— el negocio se paraba en seco.

La oferta que rechazó (y por qué)

Ese mismo proveedor les ofreció comprar el negocio. La cifra: medio año de venta, unos 50 millones de pesos. Nacho lo rechazó. "Yo dije: me espero medio año. En mi cabeza, sin conocimiento, sin experiencia en negociaciones, encontré que era poco".

Lo que no vio fue el contexto. El proveedor era dueño del producto, del precio y del stock. Cuando Nacho dijo que no, simplemente le subió los costos. La rentabilidad desapareció. "Perdí toda la rentabilidad. El negocio lo cerramos porque los valores de compra subieron".

"Yo pensé que íbamos a vender eso toda la vida. Que ese negocio iba a ser el negocio y que íbamos a armar un imperio. Le metí mucha emocionalidad. Era mi guagua."

Lo que aprendió (y lo que vino después)

El cierre de la dulcería no fue un fracaso: fue la escuela que lo llevó al siguiente nivel. Nacho salió de ahí con un skill que muy pocos tienen: entender qué hace que una persona te compre. Sabía armar un anuncio, una oferta, una propuesta de valor. Eso, combinado con la personalidad que forjó en los escenarios, se convirtió en su ventaja más grande.

Poco después lo echaron de su pega —"me obligaron a renunciar", dice entre risas— y se dedicó 100% a emprender. Así fundó Dale Like, su agencia de marketing digital. Hoy también lidera Podcast Santiago —un estudio de podcast—, desarrolló un sistema de leads masivos y conduce el podcast de negocios de Las Últimas Noticias.

Esta vez, la estructura legal no fue opcional. "Hicimos empresa después. Todos los negocios que vinieron después ya empezaron a ser un poquito más mágicos". Si en la dulcería no había contratos, facturas ni sociedad, en Dale Like y los proyectos que siguieron la formalización llegó antes que la operación.

Lo que aprendimos

  • No dependas de un solo proveedor. Si tu negocio entero cuelga de quien te vende el producto, no es tu negocio: es el de él. Diversificá fuentes apenas puedas.
  • Separar la venta de la utilidad. Nacho vio 100 millones de facturación y se sintió invencible. Pero la utilidad era otra historia. Lo que facturás no es lo que ganás, y lo que te ofrecen por tu empresa no se mide en venta bruta.
  • No meterle emocionalidad al negocio. Tu empresa no es tu guagua. Si alguien te hace una oferta, analizala con números fríos y con un abogado al lado, no con el corazón.
  • El proveedor que te quiere comprar no es tu amigo. Si quien te vende el producto te ofrece comprar tu negocio, probablemente ya calculó que puede dejarte fuera sin pagarte un peso.
  • Formalizar antes de escalar. Nacho arrancó "en negro" porque era lo que todos los influencers recomendaban. Hoy él mismo admite que la estructura legal es lo que te permite crecer sin romperte. Una SpA bien armada, contratos claros con proveedores y un contador que entienda tu negocio no son un gasto: son el cinturón de seguridad.

Sobre Nacho Fox

Nacho Fox es emprendedor serial, fundador de Dale Like —agencia de marketing digital—, creador de Podcast Santiago y del sistema Leads Masivos. Además conduce el podcast de negocios de Las Últimas Noticias. Está casado con su socia de toda la vida y hace pocas semanas fue papá. Lo encuentran en Instagram como @nachofox y @dalelike_cl.

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